CARTA A LOS HERMANOS DE MONTE-SIÓN TRAS LA ESTACIÓN DE PENITENCIA

Queridos hermanos/as

Desde el Jueves Santo de 2018 no disfrutábamos de una Estación de Penitencia plena y satisfactoria. Han tenido que pasar cuatro años para volver a manifestar por las calles de Sevilla nuestra fe, la que nos ha sostenido en estos duros años abrazados a la Cruz sin caer en el desfallecimiento, unidos a la Oración y al Rosario.

Tras haber interiorizado todos los sentimientos y emociones vividas el pasado Jueves Santo, el Hermano Mayor y la Junta de Gobierno desean trasladar a todos los hermanos que realizaron la Estación de Penitencia su más sincera gratitud por el ejemplar comportamiento, sacrificio por el bien común de la Hermandad y entrega generosa demostrada en la tarde-noche del Jueves Santo. Gracias a todos; a los hermanos nazarenos, al equipo de gobierno de la cofradía, capataces, costaleros, acólitos, monaguillos y auxiliares de cofradía, gracias por el esfuerzo requerido y la compostura guardada en todo momento.

Volvimos a honrar vistiendo nuestra túnica, costal o dalmática a cuantos hermanos nos precedieron en estos 462 años de historia. Este año todos los que desde el balcón del cielo de la calle Feria nos vieron se habrán sentido orgullos de sus hermanos, especialmente todos aquellos que en estos años de pandemia han partido a la Casa del Padre y a los cuales hemos tenido muy presentes durante todo el Jueves Santo.

Fue una jornada complicada, donde sufrimos numerosos desvanecimientos de hermanos debido principalmente a las altas temperaturas, gracias a Dios ninguna de gravedad. Deseamos públicamente agradecer el extraordinario servicio prestado por el equipo sanitario de la cofradía y de forma singular a su responsable.

No queremos dejar pasar la ocasión para agradecer a la Banda Coronación de Campillos, a la AM Ntro Padre Jesús de la Redención y a la Banda de la Cruz Roja su entrega, esfuerzo y profesionalidad durante la Estación de Penitencia. Sois parte de Monte-Sión y con vuestros sones lográis que nuestra oración por las calles de Sevilla llegue de la forma más bella posible al Señor y a su bendita Madre.

La Estación de Penitencia es el culto principalísimo de una Hermandad, en la que en fraternal unión todos sus hermanos realizamos protestación pública de nuestra fe y en la que anualmente renovamos nuestro compromiso con los fines de nuestra corporación: brindar culto a nuestros amantísimos Titulares, la entrega al hermano y ser parte de una Iglesia en salida. Ahora comienza la “otra Estación de Penitencia”, la de vivir la Hermandad durante todo el año, la de volcar en ella nuestro amor y devoción al Señor Orando en el Huerto y a la Santísima Virgen del Rosario.

En la alegría de Cristo Resucitado, le rogamos a nuestros amantísimos Titulares os colmen de bendiciones y la damos gracias a Dios por esta Estación de Penitencia vivida, en la esperanza que nos reporten abundantes frutos espirituales a la Hermandad y todos y cada uno de los hermanos.